¡Me falta un día!
miércoles, 16 de enero de 2008
Algunas personas como yo, pecamos de tener una memoria horrible, cosa que paliamos de la manera más sutil que podemos, siendo lo más ordenados posible. Es cierto que a veces tanto orden puede hacer pensar que somos un poco o un mucho "frikis", pero la verdad es que es el escudo perfecto para que nadie sepa a primera vista que tenemos menos memoria que un pez.
Pues bueno, en esta línea, yo tengo una agenda en la que me voy apuntando que es lo que tengo que ir haciendo en los días siguientes, ya sé que es un poco raro apuntarse que tienes que comprar comida, o que poner la lavadora, pero la cosa es así y no hay más vuelta de hoja.
El caso es que miro mi agenda y pienso: "Cuando a alguien le dicen que le falta un telediario, tu piensas que esa persona va muy por detrás de los demás", pero es que resulta que yo llevo con respecto a mi agenda llevo un retraso de ¡UN DIA!.
Creo que voy a tener que replantearmelo porque no creo estar tan "pa´llá".
Carta a los Reyes Magos
sábado, 5 de enero de 2008
Queridos Reyes Magos:
Este año me he portado... ¡Cómo me he portado!.
He sido bueno, amable, generoso, simpático, agradable, en definitiva: gilipollas.
Asique ahora os toca a vosotros. No sé lo que quiero pero me lo vais a traer ¿Verdad?
Por cierto que ya he descubierto por qué os llaman los reyes magos. Estaba yo mirando mi cuenta cuando he visto los números rojos me he dicho, "¡Coño! si me ha volado el dinero como por arte de magia"; y efectivamente, no sé cómo lo haceís pero el dinero desaparece como por arte de magia.
Lo de "reyes" me supongo que es porque no hay nadie que lo haga mejor (Bueno el gobierno pero a esos no los contamos) de tal suerte que sois los "Reyes" en hacer desaparecer el dinero (no os obcequeis, el gobierno lo hace pero no cuenta).
Pues nada, bienaventurados los que hacen regalos, porque ellos tendrán que pagarlos.
¡Ah! ...y un saludo para mis reyes magos: ¡Gracias de antemano!
¡¡Feliz Año y Prospero Regreso al curro!!
martes, 1 de enero de 2008
Bueno pues nada, para todos lo mismo: Feliz Año y bla, bla, bla, y para los demás pues suerte y que todas las memeces que decís que vais a hacer este año de manera tan definitiva como todos los años, pues no se realicen, como siempre.
La mierda de todo esto comienza en el mismo momento en que te das cuenta de que el día 1 es un puto tránsito a la vagancia, para que puedas el día 2 regresar a currar, con la desgana aparente y la nula apetencia de siempre.
Pues sí, si no fuera porque son días libres y bienvenidos sean, no sé qué iba a ser de nosotros.
¡Próxima estación: Reyes!